domingo, octubre 04, 2009
Resistencia Cívica Activa

Resistencia Cívica Activa Hay
que desconfiar de quienes se erigen en escrutadores de las conductas
públicas y se visten de intachables ocultando sus vinculaciones e
intereses.
Es la ciudadanía en forma organizada a
través de sus redes sociales, la principal protagonista de las
estrategias anticorrupción y se complementa con una prensa libre, capaz
de abordar con rigurosidad los hechos que implican corrupción, para
transparentarlos y dejarlos a descubierto.
Para procurar un país
más honesto, se debe auditar los actos públicos y privados mediante la
participación proactiva de la ciudadanía, con redes sociales que
difundan, denuncien y den seguimiento a los hechos de corrupción, sin
cejar en esta labor para así llegar al fondo de los temas. Muchos casos
se judicializan y quedan fuera de la noticia, apagándose gradualmente
la presión comunicaconal sobre esos procesos.
Nuevas noticias
cubren la antigua y el periodismo cotidiano salta a esos nuevos temas.
Sin ni siquiera pensar en cortinas de humo, es evidente que frente a
temas difíciles los afectados siempre buscarán tirar otros hechos a la
pauta noticiosa y así pasar el temporal, esperando que se aquieten las
aguas. Por ello, es necesario un periodismo investigativo, que trabaje
de manera persistente para fundamentar sus denuncias, permitiendo
levantar expedientes sólidos que facilitan mantener latente lo
descubierto para evitar este efecto. En Chile tenemos muchos programas
que han sido emblemáticos, como Informe Especial, Contacto, En la Mira,
por nombrar algunos. En la radio destaca la labor de Radio Bío Bío y se
lamenta la desaparición de medios radiales y escritos que fueron
emblemáticos en cruciales períodos de la historia reciente.
El
periodismo libre, el cyber perdiodismo, periodismo digital, tienen una
gran labor vívica en este ámbito. El Mostrador es el diario electrónico
que se levanta como la alternativa independiente de los dos
conglomerados, COPESA y El Mercurio. El periódico Gran Valparaíso,
escrito por los ciudadanos, es otra expresión de prensa contestataria
que va como piedra del zapato de los poderes fácticos. Las redes de
periodismo digital son también valiosos ejemplos de un periodismo
ciudadano, que releva los espacios locales, acercando el medio a la
gente, la misma que se convierte en reporteros en terreno. Si se agrega
el poder que dan las tecnologías difundidas y al acceso de la
población, como celulares, WiFi, internet portátil, la cantidad de
observadores de los acontecimientos se eleva a dimensiones nunca
vistas, lo cual alimenta la realidad al instante,con redes globales
como Twitter o Facebook. Si todo este ambiente tecnológico es puesto al
servicio de principios de transparencia y fiscalziación del mercado o
de los organismos del Estado, se puede lograr un mayor empoderamiento
de la ciudadanía, que nadie podrá coartar con aspiraciones
autocráticas, porque ya se les fue de las manos a esos que querían
controlarlo todo.
Tdo lo expresado conlleva a profundizar la
democracia y construir de nuevo confianzas en las instituciones. La
corrupción en Chile ha sido y es un fenómeno grave, por màs que de la
comparación regional salgamos como "menos corruptos" . El comentario
viene al caso de Chile Transparente, que se suponía una cúpula de
cristal inmaculada, el máximo escrutador de la sociedad. Sin embargo,
vemos que en esas supuestamente probas instituciones sin fines de
lucro, se instalan representantes de poderes económicos y políticos.
Chile
Transparente se ha evidenciado cooptado por poderes fácticos que
cuotean y equilibran su influencia, pero hacen vista gorda o miran para
el lado cuando se habla de transparentar los actos de corrupción que se
dan en las cúpulas del poder económico y político, como el caso de
colusión oligopólica de grandes cadenas de farmacias, o bien los
manejos bursátiles oscuros, con uso de información privilegiada o
manejos desleales que no respetan los principios declamados de la libre
competencia.
Muchos de los miembros de Chile Transparente
han debido renunciar por haberse conocido su actuar en el mundo de los
negocios. Un Capítulo donde la élite converge y la plutocracia se hace
evidente en los orígenes de quienes se sientan a medir las percepciones
en relación a la corrupción.
Muchas casos que hasta la fecha llevan
los tribunales, no parecen tratarse en ese Indice de Percepción de
Corrupción, lo que le ha permitido informar que en Chile aquello no
ocurre y mandar informes que nos hacen ver más transparentes de lo que
en verdad somos. O bien, cuando se releva un hecho objetivo, como una
sanción a un empresario por parte de la Superintendencia de Valores y
Seguros, se rasgan vestiduras para señalar que eso sería un error, que
no tuvo respaldo, que no fue aprobado por ellos, los dioses del Olimpo.
Trasgreden
de esa forma, precisamente, los principios de transparencia e
independencia que deben regir ese tipo de entidades de auditoría cívica
a lo público y a lo privado.
Por todo esto, desconfiemos de quien se autoproclama como profeta de la anticorrupción. POR SUS OBRAS LOS CONOCEREIS
señalan los evangelios. Mejor creamos en los periodistas y
comunicadores comprometidos con la búsqueda de la verdad, confiemos en
redes sociales que crucen información y sustenten comunicacionalmente
las acciones de los ciudadanos organizados. Es un desafío que no se
puede eludir. Frente a la corrupción y los delitos de cuello y corbata,
no hay que bajar la guardia y hay que promover en Chile una resistencia
cívica activa.
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Atacama, 4 de Octubre de 2009.
Una mirada libre a nuestro entorno
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